A casi un mes de la muerte de Karl Lagerfeld, la casa Chanel lanzó su polémica colección cápsula con el rapero Pharrell Williams con un marcado estilo urbano, lo que generó un instantáneo rechazo digital por parte de los amantes de la marca, y recordándonos el riesgo de seguir tendencias globales que pueden sacrificar el ADN propio.

Una gran tendencia internacional de los últimos años son las colecciones cápsulas realizadas entre grandes marcas de moda y cantantes, celebridades y artistas en general, para así llegar a nuevas audiencias y generar mayor atractivo para las marcas al salir de sus zonas de confort.

En su momento una de las principales colaboraciones la realizó el mismísimo Karl Lagerfeld con H&M, y en la actualidad las grandes casas de moda están realizando colecciones cápsula con marcas urbanas para así captar la atención del consumidor millennial.

Bajo este escenario la emblemática marca francesa Chanel, creada por Coco Chanel y revitalizada por Karl Lagerfeld, quien logró personificar el alto lujo y elegancia hasta su reciente muerte en febrero, se mantuvo siempre fiel a su estilo negándose a sacrificar su estilo clásico y defendiendo hasta sus últimas colecciones looks tradicionales pero con un toque moderno.

Incluso ante la nueva tendencia e-commerce en la moda, que hoy es un must para cualquier marca de lujo global con ventas, altos ejecutivos aclararon desde Chanel que no sacrificarían la experiencia presencial de compra para los clientes, demostrando mesura ante la apertura comercial de la industria en general por aumentar las ventas.

Eso, hasta que con la colección cápsula de Pharell logró despertar el gran rechazo del 73% del total de usuarios digitales que componen la comunidad de Chanel. Este alto porcentaje de comentarios con sentimiento negativo demostraron la desaprobación del público, además de revivir más que nunca el criterio fashionista de Coco Chanel y de Karl Lagerfeld.

Luego de sólo 4 publicaciones con esa línea de contenido, Chanel innmediatamente retomó el contenido de sus campañas más clásicas, logrando nuevamente la tranquilidad del público, además de retomar la cantidad de likes promedio por publicación, que habían bajado considerablemente con Pharell.